Parque Chacabuco: detuvieron a un periodista que estaba prófugo por abuso sexual
Un periodista de 61 años, que permanecía prófugo de la Justicia desde julio de 2024 tras haber sido condenado por abuso sexual, fue detenido en las últimas horas en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El operativo estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad luego de una investigación que permitió reconstruir sus movimientos y establecer los lugares que frecuentaba.
El detenido fue identificado como Gustavo Gabriel Hamilton, quien había sido condenado a cuatro años de prisión por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante cometido contra su expareja. La sentencia había quedado firme, pero el hombre no se presentó para cumplir la pena y fue declarado en rebeldía, lo que dio origen a un pedido de captura.
La detención se concretó en la intersección de las avenidas Asamblea y La Plata, donde efectivos de la División Delitos contra la Integridad Sexual de la Policía de la Ciudad lograron interceptarlo sin que se produjeran incidentes.
La investigación contó además con la participación de la Secretaría de Captura de Prófugos (SeCaP), organismo que depende de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (UFECRI), encargada de colaborar en la localización de personas con órdenes de captura vigentes.
Hamilton había sido condenado el 10 de octubre de 2023 por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 1, que lo encontró responsable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante contra quien era su pareja al momento del hecho.
De acuerdo con la sentencia, el ataque ocurrió en marzo de 2012 en un departamento del barrio porteño de Balvanera, donde ambos convivían. El tribunal consideró acreditado que el abuso fue cometido mediante violencia e intimidación, por lo que impuso una pena de cuatro años de prisión.
Tras conocerse el fallo, la defensa del periodista interpuso distintos recursos judiciales con el objetivo de revertir la condena. Entre los principales argumentos sostuvo que el extenso tiempo transcurrido entre la denuncia y la realización del juicio oral había afectado el derecho del acusado a ser juzgado dentro de un plazo razonable.
Asimismo, cuestionó la valoración realizada sobre el testimonio de la denunciante y planteó que la prueba reunida durante el proceso no resultaba suficiente para justificar una condena penal.
Sin embargo, las instancias judiciales posteriores confirmaron la sentencia, que quedó firme y habilitó la ejecución de la pena.
El 3 de julio de 2024, una vez firme la condena, el Tribunal Oral ordenó la inmediata detención de Hamilton para que comenzara a cumplir la pena impuesta.
Al no ser localizado en los domicilios registrados y constatarse que había evitado presentarse ante la Justicia, fue declarado prófugo. Días después, la Fiscalía General N.º 1 solicitó la intervención de la Secretaría de Captura de Prófugos para intensificar su búsqueda.
A partir de ese momento comenzó una investigación destinada a reconstruir sus posibles desplazamientos y determinar los lugares donde podía encontrarse.
Los investigadores realizaron un amplio trabajo de inteligencia mediante el análisis de información proveniente de organismos públicos, registros oficiales, bases de datos y empresas de telefonía.
Además, examinaron perfiles en redes sociales que presuntamente eran utilizados por Hamilton, donde continuaba desarrollando actividad pública vinculada con el periodismo parlamentario. En esas publicaciones también se presentaba como historiador, artista plástico y ensayista.
El seguimiento de esa información permitió establecer una serie de rutinas y lugares que frecuentaba el condenado. Con esos datos, efectivos especializados desplegaron tareas de vigilancia en distintos puntos de la Ciudad hasta localizarlo en Parque Chacabuco.
Finalmente, los detectives concretaron el procedimiento en la vía pública y lograron detenerlo sin resistencia.
Tras su captura, Hamilton fue puesto inmediatamente a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional que había ordenado su arresto.
Ahora deberá cumplir la condena de cuatro años de prisión que permanecía pendiente desde que fue declarado en rebeldía.
La detención puso fin a casi dos años de búsqueda y permitió ejecutar una sentencia que ya había adquirido firmeza. La investigación desarrollada por los organismos judiciales y las fuerzas de seguridad resultó determinante para localizar al condenado y concretar su captura, luego de un prolongado período en el que logró permanecer fuera del alcance de la Justicia.
