Huracán volvió a ganar en el Bajo Flores después de 25 años
Huracán se quedó con una nueva edición del clásico de barrio y volvió a festejar en el Bajo Flores después de 25 años. El equipo dirigido por Diego Martínez derrotó 2-0 a San Lorenzo en el estadio Pedro Bidegain, por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026, con una actuación decisiva del delantero ecuatoriano Jordy Caicedo, autor de los dos goles de la tarde.
El triunfo tuvo un valor especial para el conjunto de Parque Patricios, que llevaba un cuarto de siglo sin conseguir una victoria como visitante ante su clásico rival. La diferencia pudo incluso haber sido mayor, pero la falta de precisión en algunas ocasiones de contraataque le impidió a Huracán transformar su superioridad en una goleada.
San Lorenzo, en cambio, volvió a quedar envuelto en un presente complicado. El conjunto conducido por Néstor “Pipo” Gorosito sumó su segunda derrota consecutiva, permanece con apenas tres puntos y quedó último en la Zona A. Huracán, por el contrario, alcanzó los siete puntos y se instaló en los primeros puestos de la Zona B.
El clásico comenzó con mucha intensidad y con un San Lorenzo que intentó hacerse fuerte en su casa. Sin embargo, al equipo local le costó generar situaciones claras frente al arco defendido por Hernán Galíndez, nuevamente uno de los puntos altos del conjunto visitante.
El Ciclón tuvo algunas aproximaciones durante la primera mitad, pero no logró transformar sus avances en oportunidades concretas de gol. Alexis Cuello y Rodrigo Auzmendi, dos futbolistas que habían tenido actuaciones importantes en partidos anteriores, quedaron demasiado aislados y tuvieron poca participación en el desarrollo del encuentro.
Huracán, mientras tanto, encontró espacios para lastimar cada vez que consiguió recuperar la pelota y salir rápido. La primera gran diferencia llegó en el tiempo agregado del primer tiempo. Tras un rechazo de Orlando Gill, la pelota quedó dentro del área y Jordy Caicedo apareció para aprovechar el rebote y poner el 1-0.
El gol modificó el escenario del partido. San Lorenzo se fue al descanso obligado a buscar una reacción, mientras Huracán encontró tranquilidad para esperar y aprovechar los espacios que inevitablemente iba a dejar su rival.
El segundo golpe del Globo llegó a los siete minutos del complemento. Facundo Kalinger habilitó a Caicedo, quien recibió con espacio y definió con un remate cruzado para superar nuevamente a Gill. El delantero ecuatoriano completó así su doblete y se convirtió en la gran figura de una tarde que quedará marcada por su actuación.
Con el 2-0, Huracán pasó a manejar el partido con mayor comodidad. San Lorenzo intentó adelantarse en el terreno, pero siguió mostrando dificultades para elaborar jugadas de peligro. La falta de claridad ofensiva se hizo evidente a medida que pasaban los minutos y el equipo de Gorosito comenzó a depender de acciones aisladas.
El conjunto visitante, por su parte, encontró espacios para contraatacar y tuvo oportunidades para ampliar todavía más la diferencia. La poca eficacia en la definición evitó que el resultado adquiriera dimensiones mayores. Huracán fue superior durante buena parte del encuentro y terminó dejando la sensación de que podía haberse llevado una ventaja todavía más amplia del Bajo Flores.
Pero el partido todavía tenía reservado un capítulo caliente
Después del segundo gol, el festejo de Caicedo frente a la tribuna local generó un fuerte cruce entre los jugadores. El delantero realizó el tradicional gesto del “Topo Gigio” y la reacción de los futbolistas de San Lorenzo provocó un tumulto en el campo de juego.
En medio de la discusión, el arquero Orlando Gill protagonizó un incidente con Lucas Blondel. El paraguayo impactó con su cabeza contra el jugador de Huracán y el árbitro Darío Herrera decidió expulsarlo. San Lorenzo quedó así con un hombre menos cuando todavía faltaba aproximadamente media hora para el final.
La expulsión terminó de complicar las posibilidades del equipo local, que ya tenía dificultades para encontrar caminos hacia el arco de Galíndez. Con un jugador menos y dos goles de desventaja, el Ciclón quedó prácticamente sin margen para reaccionar.
Para Huracán, en cambio, la victoria significó mucho más que tres puntos. El equipo de Parque Patricios logró romper una racha que se había extendido durante 25 años y volvió a imponerse como visitante ante San Lorenzo en uno de los escenarios más importantes de su historia reciente.
El resultado también fortalece el trabajo de Diego Martínez. Con siete unidades, Huracán se mantiene en la zona alta de la Zona B y consiguió su segundo triunfo en el Torneo Clausura. El equipo mostró orden defensivo, capacidad para aprovechar los errores del rival y contundencia en los momentos decisivos.
Caicedo fue, sin dudas, el nombre propio de la jornada. Sus dos goles resolvieron un clásico que tuvo momentos de tensión y que terminó con festejo visitante. El ecuatoriano aprovechó las dos oportunidades más importantes que tuvo y marcó la diferencia en un partido donde Huracán fue creciendo con el paso de los minutos y marcado una clara superioridad, ante un equipo sin ideas y totalmente superado por su rival.
San Lorenzo deberá intentar recuperarse rápidamente de otro golpe. El conjunto de Gorosito acumuló su segunda caída consecutiva y quedó en una situación incómoda en la Zona A. La escasez de situaciones de peligro y las dificultades para generar juego volvieron a quedar expuestas en un clásico que podía representar una oportunidad para cambiar el rumbo.
La agenda de ambos equipos continuará en los próximos días. Huracán visitará a Sarmiento de Junín el domingo a las 15, mientras que San Lorenzo recibirá a Unión el sábado desde las 14.30.
En Parque Patricios, mientras tanto, la victoria tendrá un sabor diferente. Después de 25 años de espera, Huracán volvió a ganar en el Bajo Flores, lo hizo por 2-0 y con un protagonista excluyente. Jordy Caicedo apareció dos veces en el momento justo y le permitió al Globo celebrar un clásico que, por la historia de la rivalidad y por el contexto actual de ambos equipos, puede transformarse en un punto de inflexión para el Torneo Clausura.
