Una fiesta para los chicos en Parque Chacabuco
La Escuela N.° 7 D.E. 8 “Niñas de Ayohuma” fue escenario de una jornada especial por el Día del Niño, con juegos, talleres y propuestas artísticas para chicos de entre 3 y 13 años. La actividad reunió a participantes de los Centros Infantiles y Centros de Actividades Infantiles y sumó una experiencia de intercambio entre distintas generaciones.
El Día del Niño tuvo una celebración diferente en Parque Chacabuco, donde una escuela pública se convirtió durante una mañana en un gran espacio de juegos, creatividad y encuentro. La Escuela N.° 7 D.E. 8 “Niñas de Ayohuma” recibió a chicos de entre 3 y 13 años que participan de los Centros Infantiles (CI) y Centros de Actividades Infantiles (CAI) para compartir una jornada especialmente preparada para ellos.
La propuesta incluyó actividades recreativas y talleres que permitieron a los chicos experimentar con distintos materiales y expresiones artísticas. Construcción, collage, modelado en arcilla y bordado fueron algunas de las alternativas que se desarrollaron durante la jornada, en una mañana en la que el juego fue el principal protagonista.
También hubo espacio para escuchar historias y recuperar juegos tradicionales. Las propuestas de cuentacuentos y “Juegos de antes y de ahora” sumaron una dimensión particular al encuentro, al permitir que los chicos se acercaran a actividades de distintas épocas y compartieran experiencias que forman parte de la memoria de otras generaciones.
La celebración tuvo además un cierre musical. El grupo Papelnonos estuvo a cargo del espectáculo final, con una presentación que incluyó disfraces y convirtió el cierre de la jornada en otro momento de diversión para los participantes.
Pero detrás de los juegos y los talleres hubo una propuesta que buscó ir más allá de una celebración puntual. La jornada se desarrolló mediante un trabajo conjunto entre la Dirección General de Educación Abierta a la Comunidad y la Subsecretaría de Personas Mayores, a través del programa Generación Plateada.
La articulación entre estas áreas permitió incorporar al encuentro una mirada vinculada con el intercambio entre generaciones. La idea fue que una actividad destinada a los chicos también pudiera convertirse en un espacio de encuentro con personas mayores, recuperando juegos, relatos y experiencias que atraviesan diferentes edades.
En una época en la que muchas actividades cotidianas se encuentran atravesadas por las pantallas y las nuevas tecnologías, recuperar propuestas manuales y juegos compartidos adquiere un significado particular. Construir con las manos, modelar, dibujar, bordar, escuchar un cuento o participar de un juego colectivo son experiencias que favorecen la interacción directa y el vínculo con otros.
La actividad contó con la participación de María Belén Ludueña, junto con Mercedes Joury, subsecretaria de Personas Mayores, y Teresa Patronelli, directora general de Escuela Abierta a la Comunidad.
La presencia de representantes de distintas áreas refleja el carácter articulado de una propuesta que buscó reunir educación, recreación y participación comunitaria. En lugar de limitar la celebración a un espectáculo, la jornada planteó una serie de actividades en las que los chicos pudieron involucrarse activamente.
Espacios que funcionan los sábados
Los Centros Infantiles y Centros de Actividades Infantiles tienen una presencia particular dentro de la propuesta educativa y comunitaria de la Ciudad. Funcionan los sábados en escuelas de gestión estatal y están destinados a chicos de 3 a 13 años.
Sus actividades combinan propuestas educativas, artísticas y recreativas, generando espacios de encuentro fuera del horario escolar habitual. El objetivo es ofrecer alternativas que permitan a los chicos desarrollar diferentes capacidades y, al mismo tiempo, compartir tiempo con otros niños.
En ese marco, la celebración del Día del Niño permitió mostrar parte de las actividades que habitualmente se desarrollan en estos espacios. Los talleres artísticos, los juegos y las propuestas culturales fueron integrados en una jornada especialmente pensada para festejar.
El componente recreativo no estuvo separado del educativo. Cada actividad permitió trabajar sobre la creatividad, la expresión, la coordinación y la participación colectiva, pero sin perder el espíritu propio de una celebración infantil.
El taller de construcción, por ejemplo, invitó a los chicos a crear y experimentar, mientras que el collage y el modelado en arcilla ofrecieron otras formas de expresión. El bordado, por su parte, incorporó una actividad tradicional que también puede funcionar como puente entre generaciones.
La propuesta “Juegos de antes y de ahora” reforzó precisamente esa idea. Los chicos pudieron acercarse a formas de entretenimiento que pertenecieron a otras épocas, mientras que las personas mayores tuvieron la oportunidad de compartir parte de sus propias experiencias.
El encuentro entre generaciones fue uno de los rasgos distintivos de la jornada. La actividad permitió poner en común conocimientos y recuerdos, pero también mostrar que el juego continúa siendo un lenguaje común, independientemente de la edad.
El cierre musical de Papelnonos aportó el componente festivo que completó la jornada. Los disfraces y la música pusieron el broche final a una mañana que tuvo como objetivo principal que los chicos disfrutaran de un espacio diferente.
La celebración en Parque Chacabuco dejó así una postal marcada por el juego y la participación. Una escuela pública abrió sus puertas para convertirse durante unas horas en un punto de encuentro para chicos, familias, educadores y personas mayores.
En tiempos en los que la infancia enfrenta nuevos desafíos y las formas de relacionarse cambian rápidamente, generar espacios de juego presencial, creatividad y encuentro sigue teniendo un valor central. La jornada por el Día del Niño buscó justamente recuperar esa dimensión y ofrecer a los chicos la posibilidad de compartir una experiencia colectiva.
Los Centros Infantiles y Centros de Actividades Infantiles continuarán con sus propuestas habituales los sábados en escuelas de gestión estatal. Allí, los chicos de 3 a 13 años encuentran actividades educativas, artísticas y recreativas.
La jornada de Parque Chacabuco fue, en definitiva, una celebración, pero también una muestra de cómo esos espacios pueden convertirse en lugares de encuentro comunitario. Juegos, talleres, música y experiencias compartidas sirvieron para festejar el Día del Niño y, al mismo tiempo, acercar a distintas generaciones a través de una actividad tan sencilla como significativa: jugar juntos.
