Escapó de un control en la General Paz, chocó cinco autos y terminó detenido en Flores
El conductor, de 38 años, huyó cuando los policías detectaron irregularidades en la patente y una diferencia en el número de chasis. Durante la fuga circuló en contramano y embistió cinco vehículos estacionados. En el auto encontraron tres bolsas con cocaína de distintos colores y luego se determinó que el rodado tenía un pedido de secuestro por un robo ocurrido en el conurbano.
Una persecución policial que comenzó sobre la avenida General Paz terminó en el barrio porteño de Flores, después de una fuga que incluyó varios kilómetros a alta velocidad, una circulación en contramano y el choque contra cinco vehículos que se encontraban estacionados. El conductor, un hombre de 38 años, fue finalmente detenido y, durante la requisa del automóvil, los efectivos encontraron tres bolsas tipo ziploc con cocaína de diferentes colores.
La secuencia comenzó en jurisdicción de Villa Lugano, cuando personal de la Policía de la Ciudad realizaba tareas de control y detectó un Ford Ka de color rojo cuya patente trasera presentaba irregularidades. De acuerdo con la información suministrada por los investigadores, la chapa no cumplía con las medidas de seguridad requeridas.
Ante esa situación, los efectivos le indicaron al conductor que detuviera la marcha para realizar las verificaciones correspondientes. Al revisar la documentación del vehículo surgió además otra irregularidad: el número de chasis consignado en los papeles no coincidía con el grabado en el automóvil.
Los policías le solicitaron entonces que descendiera del vehículo. Sin embargo, el hombre desoyó la orden, aceleró y escapó, dando inicio a una persecución que se extendió durante varios kilómetros.
El operativo contó con la colaboración del Anillo Digital, cuyos operadores siguieron el desplazamiento del Ford Ka a través de las cámaras instaladas en distintos puntos de la Ciudad. De esta manera, los efectivos pudieron mantener localizado al vehículo mientras avanzaba por diferentes arterias del sur porteño.
El seguimiento continuó por la avenida Eva Perón, hasta que el conductor tomó una decisión que incrementó todavía más el riesgo para quienes circulaban por la zona: ingresó en contramano por la calle Portela.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, el vehículo avanzó durante aproximadamente diez cuadras en sentido contrario. La maniobra terminó cuando el Ford Ka impactó contra cinco automóviles que estaban estacionados sobre Portela al 100, en las inmediaciones de la avenida Juan B. Alberdi, ya dentro del barrio de Flores.
Tras los choques, los efectivos lograron interceptar el vehículo y detener al conductor. La persecución había terminado, pero la investigación sumó nuevos elementos a partir de la requisa realizada en el interior del automóvil.
Durante el procedimiento, los policías encontraron tres bolsas tipo ziploc que contenían una sustancia que fue identificada como cocaína. Lo llamativo fue que los envoltorios presentaban distintos colores: rosa, celeste y amarillo.
El hallazgo de la droga se sumó a las irregularidades detectadas inicialmente en la documentación y en la identificación del vehículo. Los investigadores volvieron a verificar entonces el número de chasis grabado en el Ford Ka para establecer el origen del automóvil.
La consulta permitió determinar que el número de chasis correspondía a otro vehículo que tenía un pedido de secuestro vigente por un hecho de hurto agravado. La solicitud había sido emitida por la Comisaría Morón Tercera de Castelar Sur y se encontraba vigente desde agosto de 2025.
De esta manera, lo que comenzó como un control de tránsito por una anomalía en la patente terminó derivando en una investigación que involucra una persecución policial, cinco vehículos chocados, el hallazgo de cocaína y un automóvil cuya identificación se correspondía con otro rodado buscado por la Justicia.
La intervención de las cámaras del Anillo Digital resultó clave para reconstruir el recorrido del sospechoso y permitir su seguimiento desde la General Paz hasta Flores. El conductor quedó detenido y a disposición de la Justicia, mientras se avanzaba en las actuaciones destinadas a determinar las circunstancias de la procedencia del vehículo y de la droga encontrada durante el procedimiento.
El episodio volvió a poner en escena la importancia de los controles vehiculares y de los sistemas de monitoreo utilizados para seguir desplazamientos vinculados con hechos delictivos. En este caso, una irregularidad detectada inicialmente en la identificación de un automóvil permitió descubrir una cadena de anomalías que terminó con la detención del conductor en plena Ciudad de Buenos Aires.
