Prisión preventiva en el Barrio Rivadavia por narcotráfico y tenencia de armas
Dos hombres quedaron detenidos con prisión preventiva en el Barrio Rivadavia, ubicado en la zona del Bajo Flores. La justicia tomó esta medida tras un operativo policial que permitió el desmantelamiento de un punto de venta de drogas. En el lugar se encontraron armas de fuego, una gran cantidad de municiones y estupefacientes listos para su distribución.
La resolución judicial fue el resultado de una solicitud presentada por la auxiliar fiscal Catalina Neme, en representación de la Unidad de Flagrancia Oeste del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires. El pedido fue aceptado por el doctor Rodolfo Ariza Clerici, quien está a cargo del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 1. El magistrado consideró que existía riesgo de fuga y peligro de que los acusados entorpecieran el avance de la causa.
Una persecución que reveló un centro de distribución
El procedimiento comenzó durante las tareas de control habituales que realiza el personal de la Policía de la Ciudad en los pasillos del Barrio Rivadavia. Los agentes observaron a un hombre que caminaba con una almohada en sus manos. Al notar la presencia de los uniformados, el sospechoso mostró una actitud evasiva y comenzó a correr, ignorando la orden directa de detenerse.
Los oficiales iniciaron una persecución a pie por los pasillos del asentamiento. El trayecto finalizó cuando el implicado entró de forma abrupta a una vivienda que funcionaba como búnker de almacenamiento y fraccionamiento de drogas. Antes de ser interceptado, el hombre intentó deshacerse de la almohada que cargaba. En el interior de la propiedad, la policía encontró a un segundo individuo, quien también quedó detenido en el acto.
Detalle del material secuestrado por la policía
Al inspeccionar la vivienda y los elementos descartados, las fuerzas de seguridad hallaron elementos clave para la causa:
Estupefacientes: La almohada contenía una bolsa con un kilo de marihuana. Dentro de la habitación había otro kilo de la misma sustancia, ya fraccionada en pequeños envoltorios plásticos listos para comercializar.
Armamento: Se incautó un revólver calibre 38 cargado y apto para el disparo, junto con una pistola de aire comprimido que imitaba el diseño de una Glock.
Municiones: Se encontraron más de 200 cartuchos de diversos calibres.
Elementos de fraccionamiento: Había balanzas de precisión, teléfonos celulares y materiales utilizados para estirar y cortar las sustancias químicas.
La Unidad de Flagrancia Oeste validó de inmediato las detenciones y coordinó la recolección de las pruebas en el lugar del hecho. Los dos imputados enfrentan cargos graves por los delitos de comercialización de estupefacientes y tenencia ilegal de arma de fuego. Ambos permanecerán en prisión mientras se desarrolla el proceso penal.
