Especificaciones sobre la obra de la pista de Parque Chacabuco
La obra comenzó el lunes 31 de agosto y tendrá un plazo estimado de 180 días. El proyecto contempla la reconstrucción de la base, la renovación del sistema pluvial y la colocación de una carpeta sintética de alto rendimiento, con ocho carriles reglamentarios y certificación internacional.
La pista de atletismo del Parque Chacabuco cerró sus puertas para dar paso a una renovación integral que busca transformar uno de los espacios deportivos públicos y gratuitos más utilizados del centro-sur de la Ciudad de Buenos Aires. Los trabajos comenzaron el lunes 31 de agosto, luego de que el domingo fuera la última jornada de funcionamiento antes del inicio de las tareas, y tendrán una duración estimada de 180 días.
El proyecto impulsado por la Secretaría de Deportes porteña apunta a recuperar una infraestructura deportiva con décadas de historia y que, con el paso del tiempo, se convirtió en un punto habitual de encuentro para corredores, atletas y vecinos que utilizan el parque para realizar actividad física.
La intervención no se limitará a una renovación superficial de la pista. El plan contempla una serie de trabajos estructurales destinados a resolver problemas de infraestructura y preparar el terreno para la instalación de una nueva superficie deportiva. La obra fue organizada en dos etapas, con el objetivo de garantizar tanto la durabilidad de los trabajos como las condiciones necesarias para el uso deportivo.
La primera fase estará concentrada en aspectos que no siempre quedan a la vista, pero que resultan determinantes para el funcionamiento de una pista de atletismo. En particular, se realizará la renovación completa del sistema pluvial y la reconstrucción de la base de la pista.
El sistema de drenaje tiene un papel fundamental en este tipo de instalaciones. Una superficie deportiva expuesta a las lluvias necesita contar con una infraestructura capaz de evacuar el agua correctamente para evitar acumulaciones, deterioros y alteraciones en las condiciones de la pista. Por ese motivo, la renovación del sistema pluvial será uno de los trabajos centrales de esta primera etapa.
Sobre esa nueva base se desarrollará la segunda fase del proyecto, que tendrá como protagonista a la superficie de competencia. Allí se colocará una carpeta sintética de 14 milímetros de espesor, denominada “sistema sándwich”, un pavimento de alto rendimiento utilizado en pistas destinadas a la práctica del atletismo.
La intervención contempla además la construcción de ocho carriles reglamentarios, de acuerdo con los parámetros establecidos para este tipo de instalaciones. El sistema elegido cuenta con certificación de World Athletics, la federación internacional que regula las competencias de atletismo y establece los estándares técnicos para las superficies y escenarios destinados a la práctica de la disciplina.
La incorporación de una superficie certificada busca elevar las condiciones de la pista no solamente para quienes concurren diariamente a entrenar, sino también para la eventual realización de actividades deportivas que requieran instalaciones con características reglamentarias.
La pista del Parque Chacabuco tiene una larga relación con la vida deportiva del barrio. Su origen se remonta a la década de 1940, cuando el parque comenzó a consolidarse como uno de los principales espacios verdes y recreativos de esta zona de la Ciudad. Desde entonces, generaciones de vecinos utilizaron sus instalaciones para correr, entrenar y desarrollar distintas actividades físicas.
Con el paso de los años, el lugar dejó de ser simplemente una pista deportiva para convertirse en parte de la rutina de numerosos habitantes de Parque Chacabuco y de barrios cercanos. A primera hora de la mañana, durante la tarde o después de la jornada laboral, es habitual encontrar corredores que utilizan el circuito como espacio de entrenamiento.
El cierre temporario, por lo tanto, representa una modificación importante para quienes tienen incorporada la pista a sus actividades cotidianas. La expectativa entre los usuarios está puesta en que los trabajos permitan contar, una vez terminados, con una superficie que responda mejor a las necesidades de quienes practican atletismo y de aquellos vecinos que simplemente utilizan el espacio para mantenerse activos.
La renovación tendrá una garantía técnica de un año desde la finalización de la obra. Este punto contempla la posibilidad de detectar durante ese período eventuales desgastes, problemas o errores vinculados con la colocación de los materiales que puedan afectar el rendimiento de la superficie.
El esquema de mantenimiento posterior será, por lo tanto, un aspecto importante para preservar la inversión realizada. Una pista de alto rendimiento requiere cuidados específicos y controles periódicos para mantener sus características y evitar que el deterioro vuelva a afectar su funcionamiento en poco tiempo.
El secretario de Deportes de la Ciudad, Fabián “Chino” Turnes, destacó la importancia del proyecto y lo vinculó con la política de infraestructura deportiva que lleva adelante el Gobierno porteño.
“Esta obra es una muestra concreta de que seguimos invirtiendo en infraestructura deportiva pública y de calidad. La pista del Parque Chacabuco es muy utilizada por los vecinos y hacía tiempo que necesitaba una renovación integral”, señaló el funcionario.
Turnes también sostuvo que el objetivo es que quienes practican deporte en la Ciudad puedan disponer de mejores instalaciones y relacionó la obra con la aspiración de Buenos Aires de consolidarse como Capital Mundial del Deporte en 2027.
El proyecto adquiere así una doble dimensión. Por un lado, representa la recuperación de una instalación deportiva histórica que forma parte de la identidad de Parque Chacabuco. Por otro, busca adaptar ese espacio a estándares actuales mediante una superficie moderna y certificada internacionalmente.
Para los vecinos, la cuestión central será cómo quedará la pista una vez concluidos los trabajos. El desafío no consiste solamente en colocar un nuevo material, sino en garantizar que la infraestructura que se encuentra debajo pueda acompañar durante años el uso intensivo que caracteriza al lugar.
Los 180 días estimados de obra marcarán un período de espera para los habituales usuarios del circuito, pero también abren la expectativa de contar con una pista completamente renovada. Si se cumplen los plazos previstos, Parque Chacabuco volverá a tener uno de sus espacios deportivos más concurridos en condiciones renovadas y con una superficie preparada para responder a las exigencias actuales del atletismo.
Mientras las máquinas y los equipos de obra avanzan sobre el circuito, queda suspendida por unos meses una escena que durante décadas se volvió habitual: vecinos dando vueltas a la pista, atletas entrenando y corredores compartiendo el mismo espacio. El objetivo de la intervención es que, cuando las puertas vuelvan a abrirse, ese movimiento regrese sobre una infraestructura más segura, moderna y preparada para acompañar a las próximas generaciones de deportistas.
