Cayeron los líderes del “Clan Cabral”: operaban desde el barrio Illia y controlaban la venta de droga en la Villa 1-11-14
Una investigación policial y judicial logró desarticular una peligrosa red narco liderada por el denominado “Clan Cabral”, que tenía su base en el barrio Illia y operaba principalmente en las villas 1-11-14 Bajo Flores porteño y La Tablada. La organización criminal utilizaba un método particular para cerrar los paquetes de droga con abrochadoras y contaba con una estructura compleja integrada por vendedores, satélites, “campanas” y repartidores.
El caso comenzó a investigarse tras una denuncia anónima recibida por la Unidad Fiscal Especializada en Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes (UFEIDE). La fiscal a cargo, Cecilia Amil Martín, ordenó a la Policía de la Ciudad que iniciara las tareas de investigación para desentrañar la operatoria de esta red narco que operaba en uno de los barrios más vulnerables y con alta actividad delictiva.
El Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°3 dio luz verde para múltiples procedimientos que se realizaron luego de un trabajo de meses realizado por la División Investigaciones Antidrogas Zona Sur. La pesquisa incluyó tareas encubiertas, vigilancia mediante registros fílmicos y relevamientos en distintos puntos clave de la zona donde el clan ejercía su control.
La red funcionaba con roles definidos dentro del territorio: desde quienes comercializaban directamente la droga, pasando por “campanas” que alertaban sobre la presencia policial o de rivales, hasta los repartidores encargados de distribuir la sustancia en distintos sectores. Este esquema permitió a la organización expandir su influencia, complicando el accionar de las fuerzas de seguridad en la zona.
La utilización de abrochadoras para cerrar los sobres con estupefacientes se convirtió en una marca registrada del clan, una técnica que, según los investigadores, facilitaba una distribución rápida y eficaz, además de dificultar la incautación y el conteo de la droga.
Con la detención de sus líderes, las autoridades esperan desactivar esta compleja red que alimentaba la venta ilegal en dos de los barrios más afectados por el narcotráfico en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Las causas judiciales continúan abiertas y no se descartan nuevas pesquisas y detenciones en las próximas semanas.
