Lavedog: el autolavado para perros que revolucionó el barrio de Flores
En el barrio porteño de Flores nació una idea innovadora que combina practicidad y amor por las mascotas: un autolavado estilo “laverap” pero pensado exclusivamente para bañar perros. Se trata de Lavedog, un emprendimiento que pone a disposición cabinas de autolavado y secado para animales, logrando una gran aceptación vecinal y despertando el interés para expandirse mediante franquicias.
La propuesta surgió como respuesta a una necesidad cotidiana que muchos dueños de perros enfrentan: la dificultad de lavar a sus mascotas de manera sencilla y sin ensuciar sus hogares. “Siempre fue complicado bañar a los perros en casa”, recordó Flavia Marcos, cofundadora de Lavedog junto a su esposo Pablo Galloni. “Al conversar con los vecinos, descubrí que la mayoría lo hacía en sus departamentos, salvo aquellos que tienen perros de pelo largo y terminan yendo a peluquerías caninas. Entonces pensé: estaría buenísimo un lugar donde podamos bañarlos sin tener que limpiar toda la casa después; un espacio adaptado para las mascotas, al estilo Laverap.”
El concepto, inspirado en locales similares existentes en el exterior, encontró rápidamente un lugar en el mundo pet friendly, un mercado en constante crecimiento. Las cabinas están diseñadas para facilitar el auto lavado y secado, con equipamiento seguro y cómodo tanto para los perros como para sus dueños.
Hoy, Lavedog se posiciona como una solución práctica para los porteños y evalúa la posibilidad de expansión mediante franquicias para llevar esta propuesta a más barrios de Buenos Aires y, eventualmente, a otras ciudades.
