Asesinato de tres jóvenes en Florencio Varela revela la complejidad del narcotráfico en la Villa 1-11-14
La investigación sobre la trágica muerte de tres adolescentes en Florencio Varela expone la delicada y violenta situación vinculada al narcotráfico en la Villa 1-11-14, ubicada detrás del estadio de San Lorenzo, en la Ciudad de Buenos Aires.
Según la reconstrucción del caso, las víctimas fueron vistas por última vez subiendo voluntariamente a una camioneta con patente adulterada en las inmediaciones de Ciudad Evita. El trayecto que siguió el vehículo evitó autopistas y cámaras de seguridad, internándose por caminos internos hasta llegar al territorio de la villa.
En la zona, el tráfico de drogas está dominado por dos grupos: los paraguayos controlan el comercio de marihuana, mientras que los peruanos tienen el dominio del mercado de cocaína. El área más conflictiva, conocida como el “triángulo”, comprende las calles 5, 2 y 1, y es escenario frecuente de violentos enfrentamientos entre bandas peruanas, incluyendo masacres como la ocurrida durante una procesión religiosa.
Las autoridades señalaron que el teléfono celular de una de las víctimas se activó en la zona controlada por los grupos peruanos aproximadamente a las 21:45 horas, para luego ser detectado nuevamente en Florencio Varela una hora y media después. Aunque no se pudo confirmar la presencia física de los jóvenes en la villa, este dato es fundamental para entender sus movimientos previos al asesinato.
El caso ha generado gran conmoción social, ya que involucra a adolescentes presuntamente atrapados en las redes del narcotráfico y la violencia criminal. Expertos en la materia subrayan la importancia del trabajo tecnológico en la investigación y llaman a implementar un abordaje integral para enfrentar estas problemáticas tan complejas y graves.
