Desaparece la histórica línea 23 de colectivos en Buenos Aires
La emblemática línea 23 de colectivos, que durante décadas unió distintos barrios porteños y tuvo un papel importante en la movilidad urbana de Buenos Aires, dejará de existir como línea independiente para fusionarse con la línea 115, en una medida anunciada recientemente por las autoridades de transporte.
La línea 23, operada por Transporte Automotor Riachuelo S.A., cubría el recorrido entre Retiro y Villa Soldati. Sin embargo, un informe técnico detectó una subutilización de sus unidades y se propuso una reorganización para optimizar el parque móvil y mejorar la frecuencia de los servicios.
Con la fusión, la línea 115 absorberá parcialmente el recorrido de la 23, pasando está a ser el ramal B de la 115. El tramo entre Plaza Once y el cruce de las avenidas Escalada y Roca, en Villa Lugano, será la nueva trayectoria del ramal B, que implica una reducción del tradicional recorrido que incluía la zona norte hasta Retiro. Este cambio responde a la necesidad de mejorar la atención en zonas con menor cobertura de transporte y eliminar tramos con baja demanda, según indica el informe oficial.
El proceso comenzó con la reasignación administrativa y operativa de la línea 23 a la empresa Transporte Automotor Riachuelo (TARSA), que también opera la línea 115 y que pertenece al Grupo DOTA, el mayor operador de transporte del Área Metropolitana.
La fusión busca garantizar un mejor uso de los recursos, mayor eficiencia y un servicio más acorde a las necesidades actuales de los usuarios. No obstante, el cambio representa el fin de una línea histórica que formó parte de la identidad de la ciudad y que será recordada por generaciones de porteños.
Desde su puesta en circulación, la línea 23 fue un vínculo fundamental para el desplazamiento de miles de personas, fue pionera en el uso de modelos con piso bajo para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida, y su recorrido atravesó barrios emblemáticos vinculados a la historia de Buenos Aires.
