Operativo antidrogas en el barrio Ricciardelli: cinco detenidos, armas secuestradas y búnkeres clausurados

Un amplio operativo antidrogas desplegado en el barrio Ricciardelli terminó con la detención de cinco personas, el secuestro de seis armas de fuego y más de cinco kilos de pasta base fraccionada para la venta, además del cierre de tres búnkeres que operaban en los pasillos del asentamiento. Las acciones fueron coordinadas por la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos vinculados con Estupefacientes (UFEIDE), que buscó desarticular una organización que combinaba el negocio narco con el amedrentamiento armado de los vecinos.

La causa tuvo su punto de partida en un hecho en flagrancia: efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron a un hombre que llevaba en su mochila 91 envoltorios con más de 60 gramos de cocaína lista para ser comercializada. A ese primer hallazgo se sumaron luego denuncias de residentes del barrio, que señalaron puntos de venta y situaciones de violencia vinculadas a la misma red criminal. Con esos elementos, la fiscalía impulsó una investigación de mayor alcance sobre la estructura detrás de la distribución de estupefacientes en la zona.

En el trabajo de campo fue clave la intervención de la División Antidrogas Sur de la Policía de la Ciudad, que mediante tareas encubiertas, seguimientos y observaciones logró identificar a once presuntos integrantes de la banda, sus roles dentro de la organización y los domicilios utilizados para acopio, fraccionamiento y venta. A partir de esa información, la fiscal Amil Martín solicitó una serie de allanamientos simultáneos, diez en total, incluyendo uno en la localidad bonaerense de Monte Grande, que fueron autorizados por el Juzgado 22.

Los procedimientos permitieron detener a cinco de los sospechosos que eran objeto de la investigación y golpear el corazón logístico del grupo. En los domicilios allanados se secuestraron más de cinco kilos de pasta base distribuidos en 27.300 envoltorios plásticos listos para su comercialización, casi un kilo de marihuana, seis armas de fuego con sus cargadores —tres de ellas con numeración suprimida y dos que podrían pertenecer a la Policía Federal Argentina— y un total de 699 municiones. También se incautaron una camioneta Dodge Journey, nueve teléfonos celulares, dinero en efectivo y diversos elementos de corte y fraccionamiento de sustancias.

Como parte del operativo, las autoridades clausuraron tres búnkeres que funcionaban como puntos fijos de venta en el interior del barrio, espacios señalados por los vecinos como focos de permanente movimiento y tensión. El cierre de estos puestos busca no solo interrumpir la cadena de comercialización, sino también enviar una señal a la comunidad de que las denuncias anónimas y la cooperación con la Justicia pueden traducirse en resultados concretos.

Tras analizar las pruebas reunidas, la fiscalía solicitó medidas cautelares para los detenidos. Finalmente, el juez Alejandro Villanueva, a cargo interino del Juzgado 22, dictó la prisión preventiva para tres de las cinco personas aprehendidas, considerados los eslabones más relevantes dentro de la estructura investigada. Los otros dos continúan vinculados a la causa mientras se avanza en la evaluación de su grado de participación.

El operativo en Ricciardelli se inscribe en una serie de acciones focalizadas sobre redes de narcomenudeo que operan en barrios populares, donde la combinación de venta de drogas, armas ilegales y presencia de menores en el entorno genera un clima de alta vulnerabilidad social. Más allá del impacto inmediato del procedimiento, la continuidad de la investigación y la protección de los vecinos que denunciaron serán determinantes para evitar que nuevos grupos ocupen el lugar de la organización desarticulada.

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