Incendio fatal en Flores: mujer de 58 años pierde la vida en vivienda de Boyacá al 800
Un voraz incendio azotó en la madrugada del domingo una casa ubicada en Boyacá 875, pleno corazón de Flores, cobrándose la vida de una vecina de 58 años. Bomberos de la Ciudad, desplegados desde la Estación VII del barrio, combatieron las llamas con denuedo y lograron controlar el fuego pasadas las 3:30 horas, evitando que el siniestro se propagara a inmuebles linderos.
El Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) acudió raudo al escenario, donde cerca de las 4:00 constataron el deceso de la víctima, inicialmente reportada con unos 70 años pero cuya edad se precisó después en 58. “El cuadro era irreversible al llegar; no hubo chance de reanimación”, confiaron fuentes del servicio a este medio, mientras peritos de Policía Científica, abocados a la pesquisa bajo la órbita de la Comisaría 7C, rastrean el origen del conflagro. Ni otros moradores ni bomberos sufrieron lesiones, según los partes iniciales.
El suceso remueve fantasmas en un barrio obrero donde los incendios por fallas eléctricas o artefactos defectuosos suman decenas al año. Vecinos evacuados contaron de columnas de humo denso que alertaron a la cuadra entera, con el olor a quemado impregnando el aire fresco de madrugada. “Escuchamos gritos y vimos el resplandor; gracias a Dios no fue peor”, relató María, una retiree de la zona que vio llegar los móviles con luces intermitentes. La calle Boyacá, conocida por su flujo comercial y residencial, quedó acordonada por horas, desviando el tránsito matutino.
Las pericias forenses, que incluyen análisis de residuos y testimonios de testigos, buscarán esclarecer si el fuego partió de un cortocircuito, vela olvidada o factor humano. En 2025, Flores registró un repunte del 12% en siniestros domiciliarios, según datos de Defensa Civil porteña, lo que impulsó campañas de prevención en la Comuna 7. Autoridades insisten en revisar instalaciones eléctricas ante el calor estival y el uso intensivo de aires acondicionados.
Mientras la fiscalía interviene, el barrio llora a una más en las estadísticas trágicas. Familiares de la fallecida, aún en shock, esperan el levantamiento del cuerpo para velatorio. Este caso pone en jaque la seguridad habitacional en zonas densamente pobladas como Flores, donde la obsolescencia edilicia acecha. “Necesitamos más inspecciones y subsidios para refacciones”, claman desde asociaciones vecinales.
