Denuncian descontrol urbano en la zona norte y reclaman mayor regulación y seguridad

La problemática del crecimiento desordenado en la zona norte del barrio de Flores volvió a quedar en el centro del debate tras las declaraciones del comunero Julián Cappa, quien advirtió sobre las consecuencias de años de falta de planificación y controles insuficientes en el área.

El dirigente señaló que el sector comprendido en las inmediaciones de la Avenida Rivadavia presenta un crecimiento urbano que no fue acompañado por políticas adecuadas de ordenamiento. Según explicó, esta situación derivó en un escenario complejo que impacta directamente en la calidad de vida de los vecinos.

Cappa remarcó que las falencias en materia de control y regulación no son recientes, sino que se arrastran desde hace años. En ese sentido, recordó episodios graves como el incendio ocurrido en 2015 en la intersección de Páez y Terrada, así como una serie de accidentes vinculados a obras en construcción registradas entre 2023 y 2025 en sectores cercanos al límite entre las comunas 7 y 10.

Uno de los principales problemas señalados es la circulación desordenada de vehículos de gran porte. Camiones y micros destinados al transporte de contingentes de compradores suelen transitar y estacionar sin una organización clara, generando congestión y dificultando la movilidad cotidiana. A esto se suma el colapso de calles que no fueron diseñadas para soportar el volumen actual de tránsito.

En paralelo, el comunero advirtió sobre la proliferación de construcciones que no contarían con las habilitaciones correspondientes o que desarrollan actividades distintas a las autorizadas. Esta situación, según indicó, contribuye a profundizar el desorden urbano y plantea riesgos en términos de seguridad.

“El barrio no da abasto”, sintetizó Cappa al describir el impacto que esta realidad tiene sobre los residentes. Entre las principales consecuencias, mencionó la imposibilidad de descansar debido al ruido constante, las dificultades para circular e incluso para salir de sus propios hogares en horarios de alta congestión.

Los reclamos vecinales, que se repiten desde hace tiempo, apuntan a la necesidad de una intervención más firme por parte de las autoridades, con controles efectivos sobre el tránsito pesado, las habilitaciones comerciales y las obras en construcción. También se plantea la urgencia de implementar un plan integral que ordene el desarrollo urbano de la zona.

El caso de Flores refleja una problemática más amplia en distintos sectores de la Ciudad de Buenos Aires, donde el crecimiento sin planificación suficiente genera tensiones entre la actividad económica y la vida cotidiana de los habitantes. Mientras tanto, los vecinos continúan exigiendo medidas concretas que garanticen mayor seguridad, orden y calidad de vida.

Medieval del Pont”: una feria temática gratuita propone un viaje histórico y cultural
Vuelve la Milonga de Artigas: tango, música en vivo y gastronomía en una noche cultural abierta al barrio