Neymar brilló a cuentagotas en el Bajo Flores y San Lorenzo rescató un empate
La presencia de Neymar convirtió en un acontecimiento el cruce entre San Lorenzo y Santos en el estadio del Bajo Flores, aunque el desarrollo del encuentro estuvo lejos de cumplir con las expectativas que generaba la figura del delantero brasileño. El empate 1-1 dejó mejores sensaciones en el equipo local, que sostuvo un rendimiento sólido durante gran parte del partido frente a un rival con oficio internacional.
Desde la previa, el foco estuvo puesto en el capitán del conjunto paulista, quien arribó a la Argentina envuelto en una fuerte repercusión mediática. Su llegada movilizó a hinchas y curiosos, tanto en los entrenamientos como en las inmediaciones del hotel donde se hospedó. Incluso, durante su paso por el predio de Boca Juniors en Casa Amarilla, recibió gestos de reconocimiento y mantuvo contacto con simpatizantes, en una agenda marcada por la exposición pública.
El día del partido no fue la excepción. Desde el arribo del micro al estadio, Neymar concentró la atención de los presentes, con aplausos que bajaron desde las tribunas y gestos de admiración incluso por parte de los propios hinchas rivales. La expectativa era alta, pero dentro del campo su influencia fue intermitente, en parte condicionada por su reciente cuadro de salud y la falta de ritmo competitivo.
Durante el primer tiempo, San Lorenzo mostró mayor intensidad y control del juego. El equipo dirigido por Gustavo Álvarez logró imponer condiciones en el mediocampo y generó las situaciones más claras. La apertura del marcador llegó a través de Alexis Cuello, quien capitalizó una jugada colectiva tras una recuperación en campo rival. Hasta ese momento, el conjunto argentino dominaba con autoridad y reducía al mínimo la participación del astro brasileño.
Sin embargo, la jerarquía individual del visitante apareció en un momento puntual. Neymar, con una acción por el sector izquierdo, logró asociarse y participar en la jugada que derivó en el empate convertido por Gabriel Barbosa, más conocido como Gabigol. Esa intervención aislada alcanzó para equilibrar el resultado antes del descanso.
En el complemento, el trámite se volvió más parejo. Santos ajustó su posicionamiento y logró mayor presencia en campo rival, mientras que San Lorenzo sintió el desgaste del primer tiempo y perdió claridad en ataque. Aun así, el conjunto local sostuvo el orden defensivo y evitó que el visitante generara situaciones de riesgo sostenidas.
El partido, en líneas generales, ofreció momentos de intensidad pero careció de continuidad en el juego. Neymar, lejos de su mejor versión, dejó destellos de su calidad, aunque sin lograr inclinar el desarrollo del encuentro. Su actuación, seguida con atención por los más de 40 mil espectadores presentes, combinó intervenciones puntuales con largos pasajes de bajo protagonismo.
Más allá del resultado, el encuentro dejó como saldo una actuación competitiva de San Lorenzo frente a un rival de jerarquía internacional. El equipo argentino fue reconocido por su esfuerzo y actitud, en un contexto donde la figura del delantero brasileño acaparó la escena desde la previa hasta el cierre.
El empate, finalmente, reflejó un desarrollo equilibrado, en el que la expectativa generada por los nombres propios no terminó de trasladarse al espectáculo dentro del campo, pero sí dejó una postal significativa: la de Neymar jugando en el fútbol argentino, aunque sea por una noche.
administracion 30 abril, 2026
