Subte porteño: proponen nuevos nombres para cuatro estaciones
La Legislatura de la Ciudad aprobó en primera lectura proyectos para incorporar referencias al papa Francisco, la Universidad Evangélica, el Colegio Nacional de Buenos Aires y la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Las modificaciones alcanzan a estaciones de las líneas D y E y todavía deberán atravesar una audiencia pública y una segunda votación para convertirse en ley.
La red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires podría incorporar nuevas denominaciones en cuatro de sus estaciones. La Legislatura porteña aprobó en primera lectura una serie de proyectos que buscan sumar referencias a instituciones educativas y rendir homenaje al papa Francisco, mediante modificaciones en los nombres de las estaciones Catedral, Bolívar, Emilio Mitre y San José, correspondientes a las líneas D y E.
Las iniciativas fueron tratadas durante la última sesión legislativa y plantean mantener las denominaciones actuales, agregando una segunda referencia vinculada con personalidades e instituciones de relevancia histórica, educativa, religiosa y cultural para la Ciudad.
Uno de los proyectos propone que la estación Catedral, de la línea D, pase a llamarse Catedral-Papa Francisco, en homenaje a Jorge Mario Bergoglio, el primer pontífice latinoamericano, nacido en el barrio porteño de Flores en 1936.
La propuesta busca reconocer su trayectoria religiosa e institucional y su proyección internacional. Bergoglio fue arzobispo de Buenos Aires antes de ser elegido Papa en marzo de 2013, una figura cuya historia mantiene un fuerte vínculo con la Ciudad.
Las tres propuestas para la línea E
Las otras tres iniciativas corresponden a estaciones de la línea E y apuntan a reconocer instituciones educativas ubicadas en las inmediaciones de cada parada.
En el caso de Bolívar, se propone incorporar la denominación Colegio Nacional de Buenos Aires, por la cercanía de la estación con el tradicional establecimiento educativo de la Universidad de Buenos Aires, ubicado en Bolívar 263.
La institución, fundada en el siglo XIX, forma parte de la historia educativa argentina y es reconocida por su trayectoria en la formación de generaciones de estudiantes. La incorporación de su nombre permitiría identificar de manera más directa su ubicación dentro del entramado urbano del casco histórico porteño.
Otra de las propuestas apunta a la estación Emilio Mitre, que podría pasar a denominarse Emilio Mitre-Universidad Evangélica. La iniciativa busca reconocer el aporte de la comunidad evangélica al ámbito educativo y otorgar visibilidad a una institución universitaria vinculada con el barrio de Parque Chacabuco.
El proyecto plantea incorporar una referencia que permita identificar la presencia de esta casa de estudios en el entorno de la estación y destacar el desarrollo de la educación superior evangélica en la Ciudad.
Por último, se propone que la estación San José sume la denominación Facultad de Ciencias Sociales, en referencia a la sede de la Universidad de Buenos Aires ubicada en Santiago del Estero 1029, en el barrio de Constitución.
La facultad concentra una importante actividad académica y recibe diariamente a estudiantes, docentes y trabajadores universitarios. La modificación permitiría incorporar una referencia directa a uno de los establecimientos educativos más importantes de esa zona.
Los cambios todavía no son definitivos
Aunque los cuatro proyectos obtuvieron aprobación en primera lectura, las nuevas denominaciones todavía no entrarán en vigencia. El procedimiento legislativo establece que las iniciativas de este tipo deben cumplir con el mecanismo de doble lectura.
Por ese motivo, los proyectos deberán atravesar una audiencia pública, instancia en la que los vecinos podrán expresar sus opiniones, observaciones y propuestas sobre los cambios planteados.
Una vez cumplida esa etapa, las iniciativas deberán regresar al recinto de la Legislatura para su tratamiento en segunda lectura. Recién con una aprobación definitiva podrán convertirse en leyes y avanzar hacia la modificación oficial de los nombres de las estaciones.
Este procedimiento permite incorporar la participación ciudadana en las decisiones vinculadas con la denominación de espacios y bienes públicos de la Ciudad.
Un debate sobre la identidad del subte
La incorporación de referencias adicionales a los nombres de las estaciones no constituye una novedad en la red porteña. En los últimos años, la Legislatura avanzó con distintas iniciativas que buscaron reconocer personalidades, acontecimientos históricos e instituciones mediante la nomenclatura del transporte público.
Entre los ejemplos se encuentran Echeverría-Mártires Palotinos, Independencia-Santa Mama Antula y Hospitales-Ringo Bonavena. También forman parte de la red denominaciones como Once-30 de Diciembre, Santa Fe-Carlos Jáuregui y Malabia-Osvaldo Pugliese.
Estas modificaciones buscan que las estaciones no sean solamente referencias geográficas para orientar a los pasajeros, sino que también puedan funcionar como espacios de reconocimiento de la historia y la identidad porteña.
Sin embargo, la incorporación de nuevos nombres también abre discusiones sobre los criterios que deben prevalecer a la hora de identificar las paradas del transporte público, especialmente en una red utilizada diariamente por miles de personas.
Las cuatro propuestas aprobadas en primera lectura suman nuevas referencias educativas, religiosas e históricas al mapa del subte porteño. Su aprobación definitiva dependerá ahora de la instancia de participación ciudadana y de una nueva votación en la Legislatura.
Mientras tanto, las estaciones Catedral, Bolívar, Emilio Mitre y San José conservarán sus denominaciones actuales hasta que se complete el procedimiento previsto por la normativa
