Tatiana Ruiz, la joven que sobrevivió a una tragedia, recibió el alta tras dos años en coma
Después de casi dos años de una lucha incansable contra la adversidad, Tatiana Ruiz recibió el alta médica. La joven, que estaba en coma tras ser atropellada por su novio, Lucas Feijoo, en un hecho ocurrido en diciembre de 2023 en el barrio porteño de Flores, inicia ahora un nuevo capítulo en su vida.
El accidente que cambió su destino ocurrió en la madrugada del 16 de diciembre, cuando Tatiana, luego de celebrar su cumpleaños en la casa de sus suegros en Versalles, acompañaba a su pareja en una camioneta. Una discusión que comenzó en el vehículo terminó de la peor manera: tras trabarle la puerta mientras ella intentaba salir, Lucas aceleró, arrastrando a Tatiana varios metros, para luego dejarla inconsciente en la calle.
Fue un momento desgarrador. Tatiana permaneció sola varios minutos en el suelo, inconsciente y expuesta, hasta que algunos vecinos la encontraron y dieron aviso a emergencias. La ambulancia tardó cerca de 20 minutos en llegar, iniciando así un camino lleno de incertidumbre para la familia y para ella misma.
Durante estos meses, Tatiana enfrentó una extensa y compleja recuperación, con etapas en las que cada pequeño progreso parecía un milagro. Su familia, protagonista fundamental en esta historia, compartió un emotivo mensaje de agradecimiento: “Gracias por estar cuando ella no podía pedir ayuda… Cada pequeño avance de Tati fue también un logro de ustedes. Cada movimiento que hoy puede hacer, cada mirada que volvió, tiene su huella”.
Este alta no solo representa un enorme alivio, sino también el comienzo de un nuevo desafío para Tatiana y quienes la rodean: rehacer su vida después del trauma. Sus seres queridos siguen demandando justicia por lo ocurrido y esperan que el proceso judicial contra su agresor, que continúa bajo investigación, avance.
La historia de Tatiana Ruiz es un potente recordatorio de la fragilidad de la vida, la violencia en el seno de las relaciones y la fortaleza humana ante la adversidad. Mientras recibe el alta, su recuperación continúa, ahora en otro escenario: la vida misma.
