Mailén Ubiedo Myskow y CASA: llevar la ópera a los barrios más vulnerables de Buenos Aires
Mailén Ubiedo Myskow, compositora y docente de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica Argentina (UCA), comenzó en 2010 un voluntariado en los barrios populares de Bajo Flores y Villa Soldati que daría origen a un proyecto artístico único. Junto a un pequeño grupo autoconvocado por el entonces párroco Gustavo Carrara, lanzó un espacio de encuentro para niños y jóvenes donde tocaban guitarra y cantaban, que rápidamente se transformó en el Centro Artístico Solidario Argentino (CASA), asociación civil que lleva cinco años y ofrece talleres de ópera, música y dramaturgia en barrios tradicionalmente alejados de la música académica.
Mailén destaca que CASA nació para crear “una segunda casa para los chicos”, con la intención de brindar no solo formación musical sino un espacio de contención social. A diferencia de su formación académica, buscó un proyecto parecido a un conservatorio que permitiera enseñar lectura de partituras, interpretación orquestal y realización de conciertos en escenarios, ampliando la mirada desde un espacio cultural a un verdadero motor comunitario. En Bajo Flores, la parroquia Madre del Pueblo es el corazón donde asisten 150 alumnos en total; en Villa Soldati, funcionan talleres en el Instituto Nuestra Señora de Fátima, con restricción para abrir al barrio por la gran cantidad de estudiantes.
El proyecto enfrentó varios desafíos económicos, como la desvinculación del programa cultural Arte en Barrios tras recortes en 2024, que financiaba horas docentes. Mailén relata que tuvieron que obtener su propia personería jurídica para conseguir otras ayudas y mantener la planta docente estable, reforzando el compromiso social que representa. En cuanto a la percepción del género, la innovadora propuesta derriba el prejuicio de que la ópera es un arte de “élite”: mediante talleres orquestales y el Festival de Ópera Villera, los jóvenes se sumergen en la música clásica y académica, revelando nuevos talentos y democratizando el acceso a este género.
Mailén Myskow afirma que la conexión con los chicos y su contexto revaloriza la ópera, sacándola de espacios restringidos y llevándola a calles y barrios donde muchas veces el arte no llega. El centro CASA es hoy una usina creativa que busca cambiar realidades a través de la música, el arte y la educación, un verdadero símbolo de resistencia cultural y esperanza para comunidades vulnerables en Buenos Aires.
