Buscan a una adolescente de 15 años vista por última vez con un adulto denunciado por acoso

La desaparición de una joven de 15 años en el barrio porteño Padre Ricciardelli ex Villa 1-11-14 de Bajo Flores generó preocupación entre vecinos y familiares, que en las últimas horas se movilizaron para exigir avances en la investigación. La adolescente, identificada como María Ramos Porcel, fue vista por última vez a la salida de su escuela, en compañía de un hombre de 20 años que ya había sido denunciado por hostigamiento.

La manifestación tuvo lugar en el cruce de las avenidas Varela y Perito Moreno, donde decenas de personas reclamaron la pronta aparición de la joven y mayor celeridad en las tareas de búsqueda. La preocupación creció luego de que trascendiera que el hombre que la acompañaba, Maicol Leniz, habría manifestado su intención de abandonar el país.

De acuerdo con el testimonio de allegados, la madre de la menor radicó la denuncia el martes, al advertir que su hija no había regresado a su hogar. Posteriormente, se conoció que el joven con quien fue vista había expresado a su entorno planes de salir de Argentina, lo que encendió las alarmas en el círculo familiar.

La causa quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 29, bajo la intervención de los fiscales Lucio Herrera y Paula González, quienes dispusieron una ampliación de la declaración testimonial a la familia para incorporar nuevos datos a la investigación.

Según indicaron fuentes cercanas al caso, la adolescente asistía a una escuela secundaria ubicada sobre la calle Ramón Falcón al 2200. Compañeros del establecimiento confirmaron que la vieron salir acompañada por el hombre señalado, quien ya contaba con al menos dos denuncias previas por acoso, radicadas por la familia de la joven en distintas oportunidades.

El entorno familiar describió que el acusado solía presentarse en distintos ámbitos frecuentados por la menor, como la escuela o su domicilio, generando situaciones de hostigamiento. A pesar de esas denuncias, aseguran que no se adoptaron medidas suficientes para evitar un desenlace como el actual.

En cuanto a la investigación, la Policía de la Ciudad trabaja en el análisis de cámaras de seguridad de la zona y en la reconstrucción del recorrido de la joven. Hasta el momento, no se logró determinar con precisión hacia dónde se dirigió tras salir del establecimiento educativo.

Otro elemento que dificulta la búsqueda es que la adolescente no contaba con teléfono celular propio, mientras que el hombre sí disponía de un dispositivo, lo que podría resultar clave para avanzar en su localización.

Al momento de su desaparición, la joven vestía zapatillas rojas, pantalón oscuro y un buzo azul con capucha. Sus familiares difundieron la información en redes sociales y solicitaron la colaboración de la comunidad para aportar cualquier dato que permita dar con su paradero.

El caso generó una fuerte conmoción en el barrio, donde vecinos reclaman respuestas y mayor prevención ante situaciones de violencia y acoso. Mientras tanto, la investigación continúa en curso con el objetivo de localizar a la adolescente lo antes posible y esclarecer las circunstancias de su desaparición.

 

 

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