Cayó en el centro una prófuga buscada por un robo en Flores
La mujer, de 43 años, estaba acusada de participar de un violento asalto ocurrido en Plaza Flores en 2019. Había sido citada a juicio oral, pero no se presentó y la Justicia había ordenado su captura a nivel nacional. Fue detenida cuando concurrió a tramitar un certificado de antecedentes penales.
Una mujer de 43 años que permanecía prófuga de la Justicia desde hacía varios años fue detenida en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, cuando se presentó en una dependencia oficial para realizar un trámite relacionado con sus antecedentes penales. La sospechosa era buscada por una causa iniciada a raíz de un violento robo cometido en el barrio de Flores, por el que debía afrontar un juicio oral.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), en un operativo supervisado por el Ministerio de Seguridad de la Nación. La captura se concretó en la calle Tucumán al 1300, en el barrio de San Nicolás, después de que los investigadores detectaran que la mujer requerida por la Justicia podía presentarse en una sede del Registro Nacional de Reincidencia.
La circunstancia llamó la atención de los agentes porque la mujer concurría precisamente a gestionar un certificado de antecedentes penales, pese a que figuraba con un pedido de captura vigente. A partir de la información disponible, los policías establecieron una vigilancia discreta en los alrededores del lugar y aguardaron durante varias horas hasta comprobar que la persona que ingresaba y salía del edificio coincidía con las características de la prófuga.
Cuando los efectivos consideraron que existían elementos suficientes para avanzar, procedieron a identificarla. La consulta de sus datos permitió confirmar que se trataba de la mujer buscada. De inmediato quedó detenida en la vía pública y a disposición de la Justicia, acusada por el delito de “robo calificado por su comisión en poblado y en banda”.
El violento episodio en Plaza Flores
La investigación que derivó en su pedido de captura se inició por un hecho ocurrido en enero de 2019 en Plaza Flores, uno de los puntos más transitados y reconocidos de ese barrio porteño.
Según la investigación judicial, la entonces imputada habría participado junto con al menos dos personas más de un ataque contra un hombre al que abordaron con el objetivo de robarle sus pertenencias. De acuerdo con las actuaciones, los agresores utilizaron una fuerte violencia física para concretar el asalto y luego escaparon del lugar.
La mujer fue detenida poco después del episodio por efectivos de la Policía de la Ciudad y trasladada a la dependencia correspondiente. Sin embargo, tras las primeras actuaciones judiciales recuperó la libertad mientras la investigación continuaba su curso.
Con el avance de la causa, el expediente fue elevado a juicio oral. El caso quedó en manos del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 25, presidido por el juez Domingo Luis Altieri.
Fue entonces cuando la situación procesal de la acusada cambió nuevamente. Una vez convocada formalmente para presentarse al debate oral y público, la mujer no concurrió a la audiencia. Tampoco respondió posteriormente a las citaciones judiciales, por lo que el tribunal terminó declarando su rebeldía.
Ante la falta de presentación y la imposibilidad de localizarla, los magistrados dispusieron una orden de captura de alcance nacional. Desde ese momento, la mujer pasó a integrar los registros de personas requeridas por la Justicia y permaneció fuera del alcance de las autoridades durante varios años.
Un trámite que terminó en detención
La búsqueda llegó a su fin de una manera inesperada. El dato que permitió localizarla surgió precisamente de una gestión administrativa que la propia acusada realizó ante el Registro Nacional de Reincidencia.
Los investigadores contaban con información que permitía sospechar que la mujer podía concurrir personalmente a esa dependencia. Por ese motivo, se dispuso una vigilancia en la zona de Tucumán al 1300.
La espera finalmente dio resultado. Cuando los policías observaron a una mujer cuyas características coincidían con las de la persona buscada, iniciaron el procedimiento de identificación. La consulta de sus datos confirmó que tenía un pedido de captura vigente, por lo que fue detenida inmediatamente.
El operativo permitió así localizar a una persona que llevaba años sin presentarse ante los tribunales. El caso también expone la importancia del intercambio de información entre organismos oficiales, ya que el cruce de datos permitió detectar la situación judicial de la mujer cuando intentaba realizar un trámite de carácter personal.
Qué ocurrirá ahora
Tras su detención, la mujer quedó a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 25, que deberá determinar los próximos pasos dentro del expediente.
Entre las medidas previstas se encuentra su traslado a una unidad penitenciaria, mientras se establece una nueva fecha para la realización del juicio oral que había quedado suspendido a raíz de su fuga.
La acusación que pesa sobre ella es por robo calificado por su comisión en poblado y en banda, una figura contemplada por el Código Penal que puede implicar una pena de prisión efectiva, en caso de que la Justicia determine su responsabilidad.
El expediente deberá retomar ahora el camino que había quedado interrumpido por la ausencia de la acusada. Después de más de siete años desde el violento episodio ocurrido en Plaza Flores, la detención vuelve a poner la causa en movimiento.
La captura también marca el final de una extensa búsqueda. La mujer había logrado permanecer fuera del alcance de la Justicia desde su incomparecencia al juicio, pero finalmente fue localizada a pocos kilómetros del lugar donde se tramitan numerosos procedimientos oficiales y, paradójicamente, cuando acudió por iniciativa propia a gestionar un certificado de antecedentes penales.
El próximo capítulo se definirá en los tribunales, donde deberá responder por la acusación que dio origen al pedido de captura y afrontar el proceso judicial que había evitado durante años.
